Aug 2
Graná y heridas que arden como soles
Este fin de semana estuvimos en Granada, después de cienes y cienes de kilómetros, como mejor lo pasamos es con un poco de agua de una fuente, somos unos infantiles.
Pero estuvo genial, teniendo un techo y un sofá en el piso de las muchachas, bueno y de Julio y del alemán, a pesar de que la mĂşsica latina no es lo mio, cambiando la vergĂĽenza por alcohol se divierte uno, y allĂ hay bares donde con 3 cervezas que te bebas has comido de las tapas que ponen, pero lo mejor el del camping aquel, aunque estaba mas lejos de lo que parecĂa, era muy “cool”, perfecto para rodar anuncios de la tĂłnica Schweppes, cĂ©sped y unas camitas al aire libre rodeando una piscina, otro local que tambiĂ©n tendrĂa futuro por Extremadura.
Y para rematar el finde, el Ăşltimo dĂa a la playa a Motril, de puta madre hasta media tarde, y aquĂ, salvando las distancias, el sĂmil con el poeta, y es que en Graná, a las cinco de la tarde, las heridas quemaban como soles. Que tortura la vuelta conduciendo hasta MĂ©rida, estuve tres dĂas de baja y una semana más de dolor, tenia fiebre, pastillas, más cremas que una revista de tĂas, me dolĂa hasta la vida.
Desde entonces no quiero Sol, solo Lunas.
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